
Madre, animalista y defensora de la vida. Para Angélica, el instinto de madre no termina en casa; le enseñó que el amor más puro es el que se entrega a quien no puede valerse por sí mismo. Por eso defiende a los animales con la misma firmeza con la que protege a sus hijas, convencida de que cuidar a los seres sintientes es sembrar empatía para el futuro. Esa vocación se convierte en hechos cuando presidió la Junta Defensora de Animales de Silvania (2020-2025), siendo reconocida por la Gobernación como la mejor de Cundinamarca en 2022. Hoy, pone su convicción y experiencia al servicio de una Cundinamarca por los animales.
Protección de los ecosistemas, el agua y la biodiversidad, promoviendo un desarrollo responsable que enfrente la crisis climática y garantice un futuro digno para las próximas generaciones.