
Bogotana, con raíces en Arbeláez, Cundinamarca. Creció entre Soacha, Santa Isabel, el Restrepo y el barrio 20 de Julio. Es bachiller de un internado en Madrid, Cundinamarca, y abogada. Llegó a la política por inconformidad frente a la injusticia social y la pura convicción de que el poder debe servir para solucionar los problemas reales de la gente. Fue alcaldesa de Chapinero y concejala de Bogotá. En el Congreso ha dado debates incómodos, defendiendo causas y convirtiendo ideas en leyes. Su trabajo se refleja en derechos ampliados, recursos protegidos y frenos al abuso de poder. Ha sido reconocida como la mejor senadora, con 20 leyes útiles.
Para que en un solo proceso, rápido como tutela, se logre el cobro inmediato y descuento directo del ingreso del deudor.
¡No más abusos a los contratistas por prestación de servicios!. Pago a tiempo, seguridad social por el contratante, vacaciones pagas, estabilidad y no más trabajo gratis mientras “sale” el contrato.
Que robarle al Estado deje de ser negocio. Hoy robar sale rentable: la sanción es menor que el botín. Eso se tiene que acabar: los corruptos deben devolver todo lo que se robaron y la fiscalía rastreara todos los recursos para recuperarlos. Si duele el bolsillo, la corrupción tiembla.