
Es un joven trabajador social convertido en la voz del campesinado colombiano. A través de su proyecto ha cerrado la brecha entre el campo y la ciudad, visibilizando la dignidad y el enorme trabajo de los agricultores con iniciativas como las Papatones, Quesatones y Mercados Campesinos, que garantizan ventas justas y sin intermediarios. Andrés documenta historias, impulsa a los jóvenes a quedarse en la tierra y demuestra que el campo es oportunidad y privilegio. Por este compromiso fue condecorado con el Grado de Caballero del Congreso, honor que dedica a los campesinos que inspiran su vida.
Impulsará la Ley Salvación para que Bogotá realice jornadas masivas de venta directa en parques, donde los campesinos vendan sin intermediarios, a precios justos, evitando que toneladas de alimentos se pierdan mientras la gente pasa necesidad.
Defenderá la Ley 100% Leche Colombiana, que obliga al Estado a comprar la leche excedente de pequeños productores y usarla en colegios y hospitales, fortaleciendo el campo y evitando el desperdicio.
Promoverá la Ley Papatón Colombia, creando una empresa pública que compre directamente parte de la producción nacional de papa a precios justos y la destine a programas estatales, reemplazando importaciones y apoyando al productor local.
Luchará por la Ley Valentina, que garantiza atención integral, terapias ilimitadas y ayudas técnicas sin necesidad de tutelas, poniendo la dignidad y la salud de los niños por encima de la burocracia.